Ayer tuvimos la oportunidad de vivir una noche para el recuerdo.
Cantar en el Castell de Bellver siempre es un placer, porque el sitio es, por más típico y tópico que podemos decir, una maravilla.
Poder hacerlo acompañando a la Banda Municipal de Música de Palma se salía ya de todas nuestras expectativas. Un grupo de grandes profesionales, que tocan y viven la música de un modo espectacular, como pueden dar fe todos los que ayer vinieron al concierto (y, naturalmente,todos los que son y somos seguidores de dicha formación y los escuchamos cada vez que podemos). Gracias a todos esos músicos por su recibimiento, por hacernos sentir tan bien, por hacernos sentir casi tan grandes como sois vosotros.
Gracias especialmente a Juan Miguel Romero Llopis, su director, por confiar en este coro. Ha sido para nosotros una oportunidad única el poder estar bajo su dirección. Su expresividad, su gesto al dirigir, esa manera de estar pendiente todo el tiempo de todos… Una oportunidad de oro para nosotros, de la que hemos aprendido (y reaprendido) muchas cosas.
Gracias a Elsa Salord por poner su voz y su presencia. Un placer haber compartido escenario contigo.
Nos vais a permitir unas gracias muy especiales a nuestra (porque eres nuestra, ya no te libras) Merce Serra. Una cantante arrolladora y plena de energía, que encontró hueco en su despedida de soltera (¡hoy se nos casa!) para acompañarnos en una noche tan especial y hacer una vez más con nosotros (y seguro que no será la última) ese Somebody to love.
Y un gracias acumulado a Noel Quintana. Gracias por esos cuatro años acompañándonos al piano, concierto tras concierto, y haciendo de cada uno de ellos algo especial.

Y ahora, un merecido descanso de fin de semana. Porque el viernes, ¡volvemos a cantar!