Hoy, 17 de mayo, se celebra el Día Internacional contra la LGTBIfóbia.
Y hoy sacamos a relucir nuestros colores por los que no pueden, por los que sufren acoso, menosprecio y violencia por ser “diferentes”.
Por los que viven en esos más de 70 países donde es delito ser homosexual o lesbiana. Por los que vien en esos 15 países donde te pueden condenar a muerte por serlo.
Aunque, lamentablemente, no hace falta ir muy lejos para encontrar esta LGTBIfobia.
Lucimos nuestros colores por los que son insultados (o golpeados al grito de “maricón” o de “bollera” o de “travestorro”) por pasear, en nuestra propia ciudad, por ir cogidos de la mano o por darse un beso. Por los que son expulsados de un negocio por tener una muestra de afecto hacia su acompañante. Por los que son denigrados y llamados anormales, basura o escoria social, por no ajustarse a lo que”tiene que ser así, porque así ha sido siempre”. Lucimos nuestros colores por los niños con vagina y las niñas con pene, o con las dos cosas.

Por todo esto, y por más, hoy levantamos esta bandera. ¿Nos ayudas a mantenerla bien alto?