Permitirme que hoy me ponga un poco serio y solemne: hoy, 1 de diciembre, se celebra en todo el mundo (o debería celebrarse) el Día Internacional de la Lucha Contra el SIDA. Y si cualquier enfermedad es mala, no podemos dejar de recordar que el SIDA lleva unos añadidos que la vuelve más peligrosa y mortal: el rechazo y la discriminación social.

Todos sufrimos por los casos de cáncer que conocemos, y acompañamos, en la medida que podemos, a los que lo sufren. O una enfermedad de corazón. O Alzheimer. O…
Pero a los enfermos de SIDA se les estigmatiza. Son personas que te contagian solo con sentarte a su lado y que sufren esa enfermedad por la mala vida que llevan. Porque seguro que se drogan y cosas peores. Y esa enfermedad es el castigo a todo ese mal que tiene en su vida.

¿Cuántos de nosotros compartiríamos mesa y plato con un enfermo de SIDA? ¿Cama? ¿Bañarnos juntos en la piscina y usar la misma toalla para secarnos al sol? ¿Dejaríamos que besaran a nuestros hijos pequeños?
Os asombraría saber cuan elevada es la cantidad de respuestas negativas ante estas situaciones. Una negatividad causada, en gran medida, por dos grandes motivos: desconocimiento de la enfermedad y como se transmite, y el siempre presente (y muchas veces cruel) “por si acaso”.

Pues hoy, además de usar el ya famoso lazo rojo, pensemos que es el mejor día para empezar a despejar nuestras dudas y mirar a nuestro alrededor con otros ojos. Un buen día para dejar de mirar a los enfermos de SIDA (y a los portadores del VIH) como pecadores castigados por sus pecados y empezar a verles como lo que son: personas (con sus más y sus menos, como el resto del mundo). Personas que sufren una enfermedad y merecen el mismo apoyo, ayuda y comprensión que cualquier otro enfermo.

Os invitamos a asistir a la gala que ALAS, la Associació de Lluita Antisida de les Illes Balears, celebra hoy en el Teatre Xesc Forteza. La entrada es gratuita y, además, mostraremos nuestro apoyo a su causa.

Y, para romper un poco el hielo, os dejamos nuestro “mannequin challenge”: una manera desenfadada de no olvidar un tema tan serio.
Y ojalá este sea el último año que se celebre este día…

En el Diario de Mallorca y el ültima Hora recogen nuestro vídeo y, la verdad, nos hace mucha ilusión 🙂