Buen miércoles, amigos lectores:

Mientras todo vuelve a la normalidad (bajo un calor que derrite piedras, dicho sea de paso), os paso a contar un poco lo que vivimos el pasado fin de semana con el estreno de nuestro “Al desnudo”.

Si cada concierto es un desafío, imaginaros lo que es estrenar un repertorio completo (incluyendo unas cuantas novedades técnicas) y en un teatro que tanto respeto impone como es el Teatre Principal de Palma.  Y hacerlo dos días seguidos. Con más de 1.500 butacas (y querer llenar cada día, por supuesto).
Pues así estaban nuestros nervios…

Gracias a todos los que nos acompañasteis en esos dos conciertos, por compartir con nosotros esos momentos tan importantes para nosotros. Y gracias por esos bailes entre las butacas. Por los aplausos, por las risas y por alguna lágrima que vimos en vuestros ojos. Por los elogios y las críticas. Por los “cada día lo hacéis mejor” y por los “ahora no os durmáis en los laureles”.
Gracias a Juana María Peralta, nuestra Maestra de Ceremonias, que nos acompaña en este viaje desde el minuto cero, siempre dispuesta saltar desde el palo mayor, jorobarse, lucir pierna y lentejuela o cualquier otra cosa que se nos pase por nuestra loca cabeza.
Gracias a Vicenç Torres, por su infinita paciencia intentando dirigir en el escenario a este grupo de treintaytantos locos descontrolados, incapaces de mantenerse quietos y en silencio durante más de 12 segundos. Y ya no hablemos de distinguir entre sus dos manos izquierdas…
Gracias a Bilonda, por que siempre está ahí, dispuesta a ser “secuestrada” una hora antes de un concierto para cantar como solo ella es capaz de hacerlo.
Gracias a Xavi Fullana, nuestro mánager. Porque no solo nos sabe “vender”, sino que comparte con nosotros tanto los momentos divertidos como los momentos “hay que pegar moqueta negra en las tarimas”.
Gracias a “nuestros” músicos, por las horas de ensayo. Y las repeticiones. Y los momentos de nervios. Y, sobre todo, por hacerlo tan bien: sabemos que es un privilegio poder cantar con músicos en directo, y más con gente tan genial como tooodos vosotros 🙂
Gracias a nuestros técnicos de luces y sonido, por el despliegue de magia que realizasteis sobre aquel escenario. ¡Casi parecíamos un coro “de verdad”!
Y gracias a los que, de una manera u otra, os implicasteis en este proyecto. Esperamos no haberos defraudado y prometemos intentar mejorar un poquito cada día.

Seguro que me dejo a gente… ¡Mil perdones!

Os dejo unas imágenes que Tito, presidente del club de fans oficial de este vuestro coro, tomó durante esos dos días 🙂